20 may. 2017

Estoy acá

En tiempos plagados de mensajes motivacionales, creo que es común sentirse obligado a ser exitoso, a “creérsela” .
Sin embargo, creérsela no es tan fácil, y aunque creas que ya te la crees, probablemente aún estés en pañales.
Te piden que sueñes, que si soñás en grande y con todo tu corazón, los sueños se cumplen.
Sin embargo, yo creo que va más allá del tamaño de los sueños, o el órgano del cuerpo con el que se sueñe. Últimamente me estoy convenciendo de que las cosas suceden cuando nosotros lo permitimos.
Y esto más allá de ser otra frase armada más, consta en la confianza que nos tenemos.
Durante toda mi vida soñé miles de cosas. Las soñé, las planeé, y las deseé desde lo más profundo de mis entrañas.
Nunca, hasta mis 30 años actuales, sucedió la magia. Y en mis 30 años actuales me doy cuenta, de que en realidad, la magia estaba a “un click de distancia”.
Un click mental, claro.

En tres décadas, lo único que acumulé exitosamente fueron excusas. Y hoy gracias a una serie de sucesos afortunados y no tanto, me doy cuenta de eso, como una revelación existencial.
Nunca se cumplieron los ocho mil ochocientos treinta y dos millones de sueños que tuve en este tiempo, porque por más que me repetía a mi misma “Quiero, puedo y me lo merezco” NO sentía en mi interior que realmente me lo merecía. 
Simplemente no lo sentía. Aunque trataba de convencerme de lo contrario. Cuando no sentís, es eso y nada más.
Hoy que de repente veo las cosas de otra manera, hoy que no necesito la aprobación de los demás sobre lo que a mi me hace feliz; me siento por primera vez, merecedora de mis triunfos futuros y de mis proyectos y mis sueños tan encaminados.
Hoy veo que no necesito compararme con otros. No necesito ser mejor que otros, porque la aprobación debe ser sólo mía, y eso no sólo se siente bien, sino que es también un alivio inmenso para mi cabeza, mi autoestima, mi corazón...

Acá estoy. No sé si hay alguien ahí, realmente no me interesa demasiado tampoco, pero si aún hay ojos leyendo esto, quiero decir que volví.

Aunque, soy otra persona. Con otra vida, otras costumbres, otra cabeza. Pero sencillamente: volví.

1 comentario:

  1. Hola!!!
    Volves por un ratito? o vas a pasar por aqui mas seguido? siempre un placer leerte, y además con la actitud que describis, con esa libertad y encaminada.. Me alegro por vos..
    Ya igual te sigo por otras redes, en las que tu sonrisa demuestra esto que decis en palabras.. tu niña preciosa, y se te ve feliz, bien acompañada.. me alegro muchisimo por vos..
    Abrazo!

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